viernes, 8 de marzo de 2013

LOS PADRES EN LA CATEQUESIS

En el presente artículo vamos a tratar de dar unas pinceladas que nos permitan descubrir la importancia de la actuación de la familia en la educación religiosa de sus hijos.

La Primera Comunión constituye un momento muy importante dentro de la Iniciación Cristiana de nuestros hijos, y ésta abarca tres Sacramentos: Bautismo, Eucaristía y Confirmación. Es la ocasión de un encuentro personal más intenso con Cristo a quien el niño ha ido conociendo durante las sesiones de catequesis. Sin embargo, hoy es preciso estar en guardia para que la Primera Comunión no se reduzca a una fiesta puramente social donde el banquete, los regalos, los trajes, las fotos y el vídeo acaparen la atención de las familias y quede seriamente oscurecido el sentido del Sacramento.

De ahí que, respetando las legítimas costumbres, sea preciso poner moderación en todo lo que sea ostentación y exceso, para destacar bien el sentido religioso de la celebración. Tanto la familia como la Iglesia han de mostrarse solícitas en esta tarea educadora de la fe del  niño. El objetivo no es sólo iniciar al niño en los Sacramentos sino en la adhesión personal al Ministerio de Cristo y de su Iglesia en el conjunto de la vida cristiana.

Hablemos ahora de la responsabilidad de los padres. Los padres han de solicitar personalmente la Catequesis y el Sacramento para sus hijos y, por tanto, hay que recordarles:
* Es una ocasión para vivir su condición de bautizados.
* Tienen la condición de ser los primeros educadores de la fe de sus hijos.
* Deben recordar lo que la Iglesia espera de ellos.


MISIÓN DE LOS PADRES:
- Educar a sus hijos en las Actitudes evangélicas y en Valores.
- Realizar en casa el seguimiento de la Catequesis.
- Ser ellos mismos catequistas.
- Asistir a las reuniones programadas.

En cuanto al tiempo de preparación, la duración debe abarcar el tiempo necesario para favorecer el despertar religioso del niño e iniciarlo en la vida cristiana: Conocimiento y amistad con Jesús y participación viva y activa en la Eucaristía. Cuatro años parece un tiempo adecuado.

Los padres deben procurar sentirse implicados en el proceso catequético al mismo tiempo que el hijo y descubrir o retomar su papel de primeros educadores de la fe de sus hijos. ¿Cómo?. Estando cercanos a la Catequesis que reciben, sintiéndose animados a participar activamente en su proceso, asistiendo a reuniones, charlas y celebraciones que tengan lugar con motivo de la Catequesis. El niño empezó a ser cristiano por el Bautismo. Pero necesita que le ayudemos a descubrir y crecer en la fe. La Primera Comunión es un paso en el camino de Iniciación Cristiana muy importante.

En la Catequesis el niño va descubriendo las palabras y actitudes de Jesús. El crecer en la fe se manifiesta en la decisión de seguir a Jesús. En la Primera Comunión el niño manifiesta que está dispuesto a vivir según la enseñanza de Jesús. Poco a poco se va incorporando a la comunidad cristiana. La fe no se vive en solitario. La fe se recibe en la comunidad y se vive en comunidad. En la Catequesis el niño va descubriendo la vida de la comunidad cristiana adulta. En la Primera Comunión da un paso más y celebra su incorporación a esa comunidad.

El comienzo de la Catequesis de niños y jóvenes es una buena ocasión para descubrir la importancia de la familia, de los padres, en la educación cristiana de los hijos. Los padres son los primeros catequistas de sus hijos y la familia, en expresión del Concilio Vaticano II, es la "Iglesia doméstica" donde van creciendo en sabiduría, estatura y en gracia como el mismo Jesús de Nazaret. Ser catequista en la familia es tarea y responsabilidad de los padres y la Parroquia quiere compartirlo con la familia. La tarea y la responsabilidad de los padres en la educación cristiana de los hijos no se reduce exclusivamente a bautizarlos, a mandarlos a la Catequesis para que hagan la Primera Comunión, etc. Esto es importante, pero nos exige algo más. Exige que los padres se impliquen en su educación y maduración cristiana. 

He aquí cuatro medios indispensables en los que la familia debe esforzarse:
* Acompañar, en casa, el proceso que su hijo/a está realizando en la Catequesis Parroquial.
* Conectar con su catequista para interesarse por la marcha del niño en la Catequesis.
* Rezar habitualmente con ellos. Así aprenderán las oraciones fundamentales.
* Asistir, con ellos, todos los domingos a la Misa de la Familia.

Si los padres ponen en marcha esos medios, estaremos ofreciendo una buena y coordinada educación de sus hijos/as. También es importante dar el paso para ser catequistas en la Parroquia. La Iglesia necesita catequistas y éstos, necesariamente, tienen que surgir de los padres y madres cristianos. Si tienen interés y tiempo, no deberían dudar en ofrecer sus servicios a la Parroquia y ésta se los agradecería. Los padres de familia son los primeros educadores en la fe de sus hijos...

(Continuará)
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JOLABE