lunes, 22 de enero de 2018

LA PALMA DEL CONDADO SE PREPARA PARA LA LLEGADA DE LA VIRGEN PEREGRINA DE FÁTIMA


Este 2018 es un año importante para La Palma del Condado. Se cumplen 250 años de la reconstrucción de la Parroquia de San Juan Bautista, que sufrió graves daños en el terremoto de Lisboa de 1755. 

Este terremoto se consideró como el más destructivo que ha azotado a la Península hasta esa fecha. Se produjeron varios temblores a las 9h:50 min, 10h. y 12h. del día 1 de Noviembre de 1755, día de Todos los Santos. Este violento temblor tuvo su epicentro en la falla Azores-Gibraltar, a 37º N y 10º O. En el año 1768 se reconstruyó y se erigió nuestra Parroquia tal como hoy la conocemos.
Con motivo de esta efemérides, se ha organizado un amplio programa de actos y cultos. Uno de los más importantes es la venida de la Virgen de Fátima Peregrina, que llega a la localidad el próximo 26 de enero. La Virgen, que descansará en la parroquia todos los días que permanezca en La Palma, visitará a ancianos, protagonizará un Rosario de Antorchas y recorrerá las ermitas de las Cruces o de la patrona. 






La Virgen Peregrina abandonará La Palma el domingo 4 de febrero con una misa de despedida. Esto será el pistoletazo de salida de un año cargado de actividad en torno a la parroquia palmerina.
-----------------------------------------------
NOTA: Pinchando en las fotos, éstas se agrandan. Una de las fotos lleva el Programa completo de Actos y Cultos de la visita de la Virgen de Fátima Peregrina a nuestra ciudad. En esa foto aparecen los diferentes itinerarios del Recibimiento, Rosario de Antorchas,  Procesiones y visitas a las diferentes Capillas.  


Sin duda, un honor para los palmerinos y, sobre todo, para la asociación de la Virgen de Fátima, que está pletórica con la visita. 
(Página consultada: huelvahoy.com, con nuestro agradecimiento). 


----oOo----

JOLABE


---------------------------------


sábado, 20 de enero de 2018

20 DE ENERO, FESTIVIDAD DE SAN SEBASTIÁN MÁRTIR

Celebramos hoy la memoria de San Sebastián, mártir, oriundo de Milán, que, como narra San Ambrosio, se dirigió a Roma en tiempo de crueles persecuciones, sufriendo allí el martirio. En la ciudad a la que había llegado como huésped, obtuvo el don de la eterna inmortalidad. Fue enterrado un día como hoy en las catacumbas de Roma.

San Sebastián, hijo de familia militar y noble, era oriundo de Narbona, pero se había educado en Milán. Llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana. Era respetado por todos y apreciado por el emperador, que desconocía su condición de cristiano. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios idolátricos. Además, como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de Cristo. 

Esta situación no podía durar mucho, y fue denunciado al emperador Maximino quien lo obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo. El Santo escogió la milicia de Cristo. Desairado el Emperador, lo amenazó de muerte, pero San Sebastián, convertido en soldado de Cristo por la confirmación, se mantuvo firme en su fe. Enfurecido Maximino, lo condenó a morir asaeteado.

Los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos que estaban al acecho, se acercaron, y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana, llamada Irene, que lo mantuvo escondido en su casa y le curó las heridas hasta que quedó restablecido. 
Sus amigos le aconsejaron que se ausentara de Roma, pero el Santo se negó rotundamente, pues su corazón ardoroso del amor de Cristo, impedía que él no continuase anunciando a su Señor. Se presentó con valentía ante el Emperador, desconcertado porque lo daba por muerto, y el Santo le reprochó con energía su conducta por perseguir a los cristianos. Maximino mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores la misión y tiraron su cuerpo en un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva su nombre.


El culto a San Sebastián es muy antiguo. Es invocado contra la peste y contra los enemigos de la religión, y además es llamado el Apolo cristiano ya que es uno de los Santos más reproducidos por el arte en general. 

Que San Sebastián nos conceda tener la valentía que él tuvo para anunciar a nuestro Señor Jesucristo a toda nuestra comunidad cristiana…



----oOo----

JOLABE


martes, 9 de enero de 2018

ENCUENTRO DIOCESANO DE CATEQUISTAS 2018



D. Joaquín Sierra - Delegado Diocesano para la Catequesis -------------------->
La Delegación de Catequesis afronta la recta final de la preparación del Encuentro Diocesano de Catequistas, que tendrá lugar, D.m., el próximo 27 de enero en la Casa Colón bajo el  lema es: “Contagia la alegría de Jesús”. 

Desde que el pasado mes de septiembre se anunciara en la Asamblea Sacerdotal la fecha del Encuentro, los 
miembros de la Delegación han estado visitando los distintos arciprestazgos para motivar la participación en el mismo. Comenzaron acudiendo a las reuniones mensuales de los sacerdotes, para, junto a ellos, organizar diferentes encuentros arciprestales con los responsables de catequesis de las distintas parroquias y colegios católicos. Tras un breve momento de oración, los encuentros arciprestales han permitido presentar la estructura actual de la Delegación


La formación de los catequistas, la difusión de la catequesis a través de los nuevos canales de información (redes sociales, blog, página web, etc.), la coordinación y el trabajo con los padres, y la preocupación por aquellos catequizandos más necesitados de nuestra atención—la denominada catequesis especial— han sido algunas de las propuestas esbozadas. A continuación, se les presentó a los responsables de catequesis una encuesta que tendrán que trabajar en los próximos meses, y que pretende tomar el pulso a la catequesis en nuestra Diócesis. Finalmente, se concluyó con una breve exposición del contenido del Encuentro Diocesano, que contará con la presencia de Álvaro Ginel, director de la revista Catequistas, y recién nombrado presidente de la Asociación Española de Catequetas (AECA). 

Los encuentros arciprestales han servido para poner de manifiesto, una vez más, la necesidad que tienen nuestros catequistas de reunirse, de compartir experiencias, de expresar inquietudes, de animarse mutuamente en la realización una tarea no exenta de retos y dificultades. Asimismo, han representado una ocasión para estrechar lazos entre los miembros de la Delegación Diocesana y los responsables parroquiales de catequesis; abonando el terreno en el que puedan brotar, como antaño, las diferentes Coordinaras Arciprestales de Catequistas. 


Son numerosos los desafíos que tiene por delante la catequesis en nuestros días. Es cierto que los padres de nuestros niños, en general, están lejos de ser testigos fidedignos de la fe ante sus hijos. Sin embargo, siguen trayéndolos, mayoritariamente, a catequesis. Es más, en medio de una sociedad, donde la cultura de la increencia no deja de extender sus tentáculos, continuamos teniendo la gran oportunidad de contagiar la alegría de Jesús

Así pues, dada la complejidad de la sociedad en la que nos ha tocado vivir, no es momento para caminar solos. Antes bien, es hora de unir fuerzas, de compartir iniciativas y, ante todo, de dar el testimonio cristiano de la comunión en un mundo, tantas veces, dividido y fragmentado.
Servicio de Información Diocesana de Huelva: "El Señor está contigo". SIDH_345, p. 4. 

Pinchando sobre cada foto, se ven a tamaño aumentado...






NOTA: A todos los Catequistas se les enviará un WhatsApp informándoles detalladamente sobre la celebración de este Encuentro Diocesano y se les adjuntará la hoja de inscripción por si desean asistir personalmente. Tienen que comunicarlo previamente a sus Coordinadores de Catequesis.



----oOo----
JOLABE





miércoles, 27 de diciembre de 2017

27 DE DICIEMBRE, FIESTA LITÚRGICA DE LA IGLESIA: SAN JUAN EVANGELISTA

Hoy, segundo día de la octava de Navidad, es el día en la que la Iglesia celebra la Fiesta de SAN JUAN Evangelista, a quien se distingue como "el discípulo amado de Jesús" y a quien a menudo le llaman "el divino" (es decir, el "Teólogo") sobre todo entre los griegos y en Inglaterra, era un judío de Galilea, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago el Mayor, con quien desempeñaba el oficio de pescador.
Junto con su hermano Santiago, se hallaba Juan remendando las redes a la orilla del lago de Galilea, cuando Jesús, que acababa de llamar a su servicio a Pedro y a Andrés, los llamó también a ellos para que fuesen sus Apóstoles. El propio Jesucristo les puso a Juan y a Santiago el sobrenombre de Boanerges, o sea "hijos del trueno" (Lucas 9, 54). Se dice que San Juan era el más joven de los doce Apóstoles y que sobrevivió a todos los demás. Es el único de los Apóstoles que no murió martirizado. 
San Juan de Rubens. Museo del Prado
En el Evangelio que escribió se refiere a sí mismo, como "el discípulo a quien Jesús amaba", y es evidente que era de los más íntimos de Jesús. El Señor quiso que estuviese, junto con Pedro y Santiago, en el momento de Su transfiguración, así como durante Su agonía en el Huerto de los Olivos. En muchas otras ocasiones, Jesús demostró a Juan su predilección o su afecto especial.
Juan fue el elegido para acompañar a Pedro a la ciudad a fin de preparar la cena de la última Pascua y, en el curso de aquella última cena, Juan reclinó su cabeza sobre el pecho de Jesús y fue a Juan a quien el Maestro indicó, no obstante que Pedro formuló la pregunta, el nombre del discípulo que habría de traicionarle. Juan fue el único de los Apóstoles que estuvo al pie de la cruz con la Virgen María y las otras piadosas mujeres y fue él quien recibió el sublime encargo de tomar bajo su cuidado a la Madre del Redentor. "Mujer, he ahí a tu hijo", murmuró Jesús a su Madre desde la cruz. "He ahí a tu madre", le dijo a Juan. Y desde aquel momento, el discípulo la tomó como suya. El Señor nos llamó a todos hermanos y nos encomendó el amoroso cuidado de Su propia Madre, pero entre todos los hijos adoptivos de la Virgen María, San Juan fue el primero. Tan sólo a él le fue dado el privilegio de llevar físicamente a María a su propia casa como una verdadera madre y honrarla, servirla y cuidarla en persona.

Cuando María Magdalena trajo la noticia de que el sepulcro de Cristo se hallaba abierto y vacío, Pedro y Juan acudieron inmediatamente y Juan, que era el más joven y el que corría más de prisa, llegó primero. Sin embargo, esperó a que llegase San Pedro y los dos juntos se acercaron al sepulcro y los dos "vieron y creyeron" que Jesús había resucitado.
Después, los Apóstoles fueron enviados a confirmar a los fieles que el diácono Felipe había convertido en Samaria. Cuando San Pablo fue a Jerusalén tras de su conversión se dirigió a aquellos que "parecían ser los pilares" de la Iglesia, es decir a Santiago, Pedro y Juan, quienes confirmaron su misión entre los gentiles y fue por entonces cuando San Juan asistió al primer Concilio de Apóstoles en Jerusalén. Tal vez concluido éste, San Juan partió de Palestina para viajar al Asia Menor.
San Ireneo, Padre de la Iglesia, quien fue discípulo de San Policarpo, quién a su vez fue discípulo de San Juan, es una segura fuente de información sobre el Apóstol.  San Ireneo afirma que este se estableció en Efeso después del martirio de San Pedro y San Pablo, pero es imposible determinar la época precisa. De acuerdo con la Tradición, durante el reinado de Domiciano, San Juan fue llevado a Roma, donde quedó milagrosamente frustrado un intento para quitarle la vida. La misma tradición afirma que posteriormente fue desterrado a la isla de Patmos, donde recibió las revelaciones celestiales que escribió en su libro del Apocalipsis. 

Después de la muerte de Domiciano, en el año 96, San Juan pudo regresar a Efeso, y es creencia general que fue entonces cuando escribió su Evangelio. Su Evangelio tiene un carácter enteramente distinto al de los otros tres y es una obra teológica tan sublime que, como dice Teodoreto, "está más allá del entendimiento humano el llegar a profundizarlo y comprenderlo enteramente".

La elevación de su espíritu y de su estilo y lenguaje, está debidamente representada por el águila que es el símbolo de San Juan el Evangelista. También escribió el Apóstol tres epístolas: a la primera se le llama Católica, ya que está dirigida a todos los otros cristianos, particularmente a los que él convirtió, a quienes insta a la pureza y santidad de vida y a la precaución contra las artimañas de los seductores. Las otras dos son breves y están dirigidas a determinadas personas: una probablemente a la Iglesia local, y la otra a un tal Gayo, un comedido instructor de cristianos. A lo largo de todos sus escritos, impera el mismo inimitable espíritu de caridad. No es éste el lugar para hacer referencias a las objeciones que se han hecho a la afirmación de que San Juan sea el autor del cuarto Evangelio.
Aquella caridad que inflamaba su alma, deseaba infundirla en los otros de una manera constante y afectuosa. Dice San Jerónimo en sus escritos que, cuando San Juan era ya muy anciano y estaba tan debilitado que no podía predicar al pueblo, se hacía llevar en una silla a las asambleas de los fieles de Efeso y siempre les decía estas mismas palabras: "Hijitos míos, amaos entre vosotros… "Alguna vez le preguntaron por qué repetía siempre la frase, respondió San Juan: "Porque ése es el mandamiento del Señor y si lo cumplís ya habréis hecho bastante".
San Juan murió pacíficamente en Efeso hacia el tercer año del reinado de Trajano, es decir hacia el año cien de la era cristiana, cuando tenía la edad de noventa y cuatro años, de acuerdo con San Epifanio. 

Según los datos que nos proporcionan San Gregorio de Nissa, el Breviarium sirio de principios del siglo quinto y el Calendario de Cartago, la práctica de celebrar la fiesta de San Juan el Evangelista inmediatamente después de la de San Esteban, es antiquísima. En el texto original del Hieronymianum, (alrededor del año 600 P.C.), la conmemoración parece haber sido anotada de esta manera: "La Asunción de San Juan el Evangelista en Efeso y la ordenación al episcopado de Santo Santiago, el hermano de Nuestro Señor y el primer judío que fue ordenado obispo de Jerusalén por los Apóstoles y que obtuvo la corona del martirio en el tiempo de la Pascua". Era de esperarse que en una nota como la anterior, se mencionaran juntos a Juan y a Santiago, los hijos de Zebedeo; sin embargo, es evidente que el Santiago a quien se hace referencia, es el otro, el hijo de Alfeo.
El "Acta Johannis", que ha llegado hasta nosotros en forma imperfecta y que ha sido condenada a causa de sus tendencias heréticas, por autoridades en la materia tan antiguas como Eusebio, Epifanio, Agustín y Toribio de Astorga, contribuyó grandemente a crear una leyenda. De estas fuentes o, en todo caso, del pseudo Abdías, procede la historia en base a la cual se representa con frecuencia a San Juan con un cáliz y una víbora. Se cuenta que Aristodemus, el sumo sacerdote de Diana en Efeso, lanzó un reto a San Juan para que bebiese de una copa que contenía un líquido envenenado. El Apóstol tomó el veneno sin sufrir daño alguno y, a raíz de aquel milagro, convirtió a muchos, incluso al sumo sacerdote. 

San Juan es sin duda un hombre de extraordinaria y al mismo tiempo de profundidad mística. Al amarlo tanto, Jesús nos enseña que esta combinación de virtudes debe ser el ideal del hombre, es decir el requisito para un hombre plenamente hombre.  Esto choca contra el modelo de hombre machista que es objeto de falsa adulación en la cultura, un hombre preso de sus instintos bajos. Por eso el arte tiende a representar a San Juan como una persona suave, y, a diferencia de los demás Apóstoles, sin barba.  Es necesario recuperar a San Juan como modelo: El hombre capaz de recostar su cabeza sobre el corazón de Jesús, y precisamente por eso ser valiente para estar al pie de la cruz como ningún otro.   Por algo Jesús le llamaba "hijo del trueno". Quizás antes para mal, pero una vez transformado en Cristo, para mayor gloria de Dios. 

Oración a San Juan Evangelista
Glorioso san Juan Evangelista, a vos acudimos,
llenos de confianza en vuestra intercesión.
Nos sentimos atraídos a vos con una especial devoción
y sabemos que nuestras súplicas serán
más agradables a Dios nuestro Señor, si vos,
que tan amado sois de Él, se las presentáis.
Vuestra caridad, reflejo admirable de la de Dios,
os inclina a socorrer toda miseria, a consolar toda pena
y a complacer todo deseo y necesidad,
si ello ha de ser provechoso para nuestra alma.
Mirad, pues,
nuestra necesidad de conocer al Maestro,
tú que estuviste cerca de Él.
Mira nuestros trabajos y necesidades,
nuestros buenos deseos,
y alcanzadnos que aseguremos cada día más
nuestro conocimiento del evangelio
del que tu fuiste un testigo privilegiado.


(Fuente consultada: Aci prensa, Agencia católica de Informaciones).

---oOo---
JOLABE

jueves, 21 de diciembre de 2017

MENSAJES PARA LA NAVIDAD 2017 A LA PALMA DEL CONDADO

*Desde este Blog Parroquial queremos felicitar la Navidad y animar a vivirla con la sencillez de los niños y pidiendo a Dios el “don de la fe para entender” esta celebración. La paradoja de la Navidad, y del Evangelio entero se contiene en las palabras: “alegría, paz, justicia y salvación”. La paz, la justicia y la salvación para todo el mundo procediendo de alguien que no ha tenido tan siquiera casa para nacer. 

Para contemplar el misterio de la Navidad necesitamos capacidad de asombro ante su mensaje, limpieza de corazón para gustar el acontecimiento y su significado, sabia lectura de los signos que cualifican a este niño: la debilidad, la pobreza, la impotencia y la humildad, cosas que el mundo ha rechazado siempre y que, por el contrario, ha hecho propias el Hijo de Dios. 

Desde este Blog Parroquial animamos a todos a volvernos niños de corazón para descubrir las raíces de nuestra fe; necesitamos la alegría profunda de estas fiestas navideñas que nos ayuden a creer que la vida es un gran don de Dios que no debe ser malgastado. Necesitamos el don de la fe para entender; Dios lo concede a quienes se lo pedimos con sencillez.
La experiencia de una Navidad vivida desde la fe nos permitirá volver a la vida ordinaria y a nuestras tareas alabando a Dios por la Palabra contemplada, como María, seguros de conservarla en el corazón para anunciar a los demás lo que significa para nosotros. 

Animamos a todos/as a imitar a la Virgen María “en su sencillez y disponibilidad, para que nazca en nosotros el fruto del Evangelio, su Hijo Jesús, a quien llevó en su seno”. Pidámosle que seamos capaces de corresponder a los dones del Señor, como el grandísimo que nos ha hecho al nacer entre nosotros. Capaces de corresponder a los dones que experimentamos especialmente estos días, como: la familia, en especial con respecto a aquellos que son los más pequeños y los más mayores, incluidos nuestros seres queridos que celebran ya la Navidad en el cielo. 

Es importante también que “nuestros gestos navideños” no sean sólo para nuestros familiares, sino que estén abiertos a la solidaridad y a la bondad con los más necesitados, como los pobres, los inmigrantes, los explotados, los sin familia, los que viven olvidados y en soledad. Querámosle y acojámosle a Él en ellos. Vivamos con mente y corazón abiertos estos días, estas entrañables fiestas...
*origen de los pesebres y villancicos navideños 

Se sabe que los primeros villancicos fueron compuestos por el s/. V y que los pesebres se popularizaron con un santo muy famoso del s/. XIII, San Francisco de Asís . Vamos  a conocer aquí el origen de estas tradiciones que el paso de los siglos no ha podido detener y que mantienen su finalidad para la que fueron creadas. Con el paso del tiempo, un conjunto de costumbres han contribuido a crear un ambiente festivo en las familias, calles, aldeas y ciudades para profundizar en el verdadero sentido de la Navidad. 

Uno de ellos son los villancicos que se remontan al s/. V, cuando se compusieron cantos populares referentes al misterio de la Encarnación con inspiración en la teología y liturgia de Navidad. De esta manera se buscaba llevar la Buena Nueva a los aldeanos y campesinos que no sabían leer. Se llamaba "villanus" al aldeano y con el tiempo el nombre cambió a "villancicos". Estos cantos se caracterizan por el tono sensible e ingenuo de sus letras y de sus melodías que hacen referencia a los sentimientos de la Virgen y de los pastores ante la decisión de Dios de hacerse hombre. 

Cantar villancicos es un modo de demostrar la alegría y gratitud a Jesús y escucharlos ayuda a la preparación del corazón para el acontecimiento de la Navidad.
Más adelante, en el s/. XIII, el humilde San Francisco de Asís y sus discípulos propagaron la práctica de los “belenes” en templos y casas. En la Navidad de 1223, el Santo hizo una representación viviente del Nacimiento de Jesús. Para ello preparó un establo e invitó a las personas del pueblo a hacer una representación real con pesebre y animales de verdad. A esta actividad le llamó “crèche”, que significa “cuna” en francés, y fue vista por hombres, mujeres y niños que se acercaron a ver la bellísima obra con sus antorchas encendidas. La idea gustó muchísimo y se empezaron a hacer representaciones en toda Italia. 

En los siglos XIV y XV, en Nápoles, se hicieron las primeras figuras que representaban el nacimiento del Niño Dios. Posteriormente, con la llegada a América de los primeros misioneros, estas tradiciones se extendieron más.
Hoy, en las casas cristianas, se sigue escogiendo un rincón especial y se colocan las figuras del pesebre, dejándose un espacio entre José y María para poner al niño el 25 de diciembre, generalmente a las 00:00 horas.
Los pesebres vivientes o materiales son una invitación a reflexionar sobre la pobreza de la Sagrada Familia que nos llama a imitarle en auténtica sencillez evangélica, renunciando a los apegos materiales... 

FELIZ NAVIDAD A TODAS NUESTRAS FAMILIAS…

(Fuente consultada: Aciprensa)


-----oOo-----


JOLABE




BELÉN 2017 EN LA PALMA DEL CONDADO
Asociación Belenistas "EL TEMPLO"
en Plaza San Francisco de Asís nº 1,
con nuestro agradecimiento...


BELÉN 2017 DE LA PARROQUIA DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA PALMA DEL CONDADO
Montado por la Asociación Belenistas "EL TEMPLO"






jueves, 30 de noviembre de 2017

8 DE DICIEMBRE, FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

Desde el 29 de Noviembre al 8 de Diciembre, se viene celebrando en nuestra Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de La Palma del Condado, la Solemne Novena en honor de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, en la que participan, como cada año, todas y cada una de las Hermandades de penitencia y de gloria de nuestra ciudad.


La Inmaculada Concepción de María es el Dogma de Fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción. Sabemos que esta doctrina es de origen apostólico, aunque el Dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de Diciembre de 1854 en su Bula “Ineffabilis Deus”…”declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…”


La Madre de Cristo debía ser perfectamente santa desde su concepción. Ella desde el principio recibió la gracia y la fuerza para evitar el influjo del pecado y responder con todo su ser a la voluntad de Dios. La concepción es el momento en el cual Dios crea el alma y la infunde en la materia orgánica procedente de los padres. La concepción es el momento en que comienza la vida humana.

Cuando hablamos del Dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quien, claro está, también fue concebido si pecado. El Dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la “llena de gracia” desde su concepción.
La Encíclica “Fulgens corona”, publicada por el Papa Pío XII en 1953 para conmemorar el centenario del Dogma, dice así… “Si en un momento determinado la Virgen María hubiera quedado privada de la gracia divina, por haber sido contaminada en su concepción por la mancha hereditaria del pecado, entre ella y la serpiente no habría la enemistad eterna de la que se habla desde la Tradición primitiva hasta la solemne definición de la Inmaculada Concepción, sino más bien cierta servidumbre”.  

 La Biblia no menciona explícitamente el Dogma de la Inmaculada Concepción, como tampoco menciona muchas otras doctrinas que la Iglesia recibió de los Apóstoles. Pero la Inmaculada Concepción se deduce de la Biblia cuando ésta se interpreta correctamente a la luz de la Tradición Apostólica. El primer pasaje que contiene la promesa de la redención (Gen. 3, 15) menciona a la Madre del Redentor. Es el llamado Proto-evangelium, donde Dios declara la enemistad entre la serpiente y la mujer. Cristo, la semilla de la mujer (María) aplastará la cabeza de la serpiente. Ella será exaltada a la gracia santificante que el hombre había perdido por el pecado. Sólo el hecho de que María se mantuvo en estado de gracia puede explicar que continúe la enemistad entre ella y la serpiente.


El Proto-evangelium, por lo tanto, contiene una promesa directa de que vendrá un redentor. Junto a Él se manifestará: La preservación perfecta de todo pecado de su Madre Virginal. En Lucas 1:28 el ángel Gabriel enviado por Dios le dice a la Santísima Virgen María: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Las palabras en español “llena de gracia” no hace justicia al texto griego original que es “kecharitomene” y significa una singular abundancia de gracia, un estado sobrenatural del alma en unión con Dios. Aunque este pasaje no prueba la Inmaculada Concepción de María, ciertamente lo sugiere.

El Apocalipsis narra sobre “la mujer vestida de sol” (Ap. 12,1). Ella representa la santidad de la Iglesia, que se realiza plenamente en la Santísima Virgen, en virtud de una gracia singular. Ella es toda esplendor porque no hay en ella mancha alguna de pecado. Lleva el reflejo del esplendor divino, y aparece como signo grandioso de la relación esponsal de Dios con su pueblo.


El franciscano Juan Duns Escoto, a principios del siglo XIV, inspirado en algunos teólogos del siglo XII y por el mismo San Francisco, sostuvo que Cristo, el mediador perfecto, realizó precisamente en María el acto de mediación más excelso: “Cristo la redimió preservándola del pecado original. Se trata de una redención aún más admirable: No por liberación del pecado, sino por preservación del pecado”. “Razón: La maternidad divina. Dios quiso prepararse un lugar puro donde su Hijo se encarnara”.

 El Dogma de la Inmaculada Concepción pone de relieve los efectos de la gracia redentora de Cristo en la naturaleza humana. Todas las virtudes y las gracias  de María Santísima las recibe de su Hijo. A María, la primera redimida por Cristo, que tuvo el privilegio de no quedar sometida ni siquiera por un instante al poder del mal y del pecado, miran los cristianos como al modelo perfecto y a la imagen de la santidad que están llamados a alcanzar, con la ayuda de la gracia del Señor, en su vida. Después que el Papa Sixto IV aprobara, en 1477, la Misa de la Concepción, esa doctrina fue cada vez más aceptada en las escuelas teológicas y en toda la Iglesia de Occidente.


La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María tiene un par de mensajes para nosotros:
1.- Nos llama a la purificación. Ser puros para que Jesús resida en nosotros.
2.- Nos llama a la consagración al Corazón Inmaculado de María, lugar seguro para alcanzar conocimiento perfecto de Cristo y camino seguro para ser llenos del Espíritu Santo.



(Fuente consultada: Espiritualidad católica. Siembra Amor).




---oOo---

JOLABE