lunes, 21 de mayo de 2018

PÁGINAS DE LA BIBLIA - ALGUNOS MONTES BÍBLICOS

Monte Ararat en Armenia

Cuando leemos el Libro Sagrado por excelencia, la Biblia, encontramos lugares que en ella se nos citan como sitios donde tuvieron lugar acontecimientos bíblicos de gran importancia para la Cristiandad.

Hoy voy a hablar de algunos de ellos, con su referencia y su cita Evangélica correspondiente:

01.- El Monte Ararat en Armenia, donde quedó varada el Arca de Noé (Gen, 8,4)
Monte Sinaí
02.- El Monte Sinaí, el de la zarza ardiendo (Ex. 3.1; 19,1) o el cubierto de humo (Ex. 19.8) y en el que Dios entrega a Moisés las Tablas de la Ley (Ex. 34,1)
03.- El Monte Horeb, donde Moisés (Ex. 33,18) y Elías (I Re 19,13) gozan de la visión de Dios
04.- Montes Abarim y Nebo. Final de la vida de Moisés (Dt. 32. 49; 34,1)
05.- El Monte Gélboe o Gilboa, donde ocurrió la muerte de Saúl y Jonatán (2 Sm. 1, 21)
Monte Horeb
06.- El Monte de Absalón, en el que éste muere y cuelga del pelo (2 Sm. 18, 17-18)
07.- El Monte Carmelo, con la visión de Elías (2 Re. 18.33)
08.- El Monte Sión (Simbólico), donde es coronado el Cordero (Ap. 14,1)
09.- Los Montes del Líbano, famosos por sus bellísimos cedros (Ecc.24, 17)
Montes Abarim y Nebo
10.- Los Montes de Judea, relacionados con la Visitación a la Virgen ((Lc. 1, 39)
11.- El Monte Garizin, al que se refiere la Samaritana (Jn. 4, 20)
12.- El Monte de la Tentación en Jericó, donde tienta el Diablo a Jesús (Mt. 4, 8)
13.- El Monte de las Bienaventuranzas, donde se dio el Sermón del Monte (Mt. 5, 3-12  y Lc. 6, 20-23)
Monte Gélboe o Gilboa
14.- El Monte Tabor, donde tuvo lugar la Transfiguración del Señor (Mc. 9,4 y Mt. 17,4)
15.- El Monte de los Olivos, lugar de su oración preagónica ((Mt. 26, 39)
16.- El Monte Gólgota o Calvario, donde Jesús fue crucificado (Jn. 19, 17)

(Fuente consultada: Revista Orar).

Monte de Absalón


Monte Sión
Montes de Judea
Monte Garizim
Monte de la Tentación
Monte de lss Bienaventuranzas
Monte Tabor
Monte de los Olivos
Monte Gólgota o Calvario
Monte Carmelo










Montes del Líbano


(NOTA: Pinchando sobre cada foto, se ve a tamaño mayor)

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JOLABE

domingo, 22 de abril de 2018

PRIMERAS COMUNIONES 2018 EN LA PALMA DEL CONDADO


En nuestra Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de La Palma del Condado se están celebrando, como cada año por estas fechas, las Primeras Comuniones de niños y niñas palmerinos/as.

Es primavera y época de Primeras Comuniones. ¿Pero sabéis porqué la Primera Comunión se celebra en esta época? Porque estamos aún en tiempo de Pascua. Tiempo que comenzó el  Domingo de Resurrección y continuará hasta Pentecostés. Y es precisamente la época más adecuada, según la iglesia católica, para celebrar este rito.

La tradición de recibir la Primera Comunión, característica de la religión católica, pero también de algunas otras religiones, tiene su origen en el Concilio de Letrán de 1.215, que determinó que los menores de edad que tuvieran entre 12 y 14 años podían recibir este Sagrado Sacramento. Hasta el siglo IV, la Primera Comunión siempre se recibía cuando el adulto era bautizado. 


El día de la Primera Comunión, es un día muy especial y enormemente deseado pues se recibe en el corazón por vez primera a Dios. Y ésto, sencillamente, es suficiente para semejante alegría.

Cuando nosotros asistimos a esta ceremonia eclesiástica y sin apenas darnos cuenta, los recuerdos regresaron a nuestra mente y nos transportaron en la nostalgia hasta aquel florido y soleado día en que recibimos nuestra Primera Comunión, en el que recibimos ese mismo Sacramento. Aquellos tiempos eran distintos a los de ahora. Tiempos difíciles y economías familiares que no dejaban lugar para gastos “especiales”.

No obstante, lo que no nos cabe la menor duda, es que tanto los niños de entonces como los de ahora, habrán pedido al Niño Jesús que llevan dentro con la seguridad de que serán escuchados, que sus mayores sean más tolerantes, pacificadores y dialogantes. Y que ante todo y sobre todo se preocupen de dejarles un mundo mejor, en el que todos estemos unidos y viviendo en paz cediendo de sus derechos en beneficio de todos. 


Queridos papás, familiares y amigos: hoy es un día importante para todos vosotros, ya que por primera vez vuestros hijos/as van a recibir a Jesús en la Eucaristía. Jesús es siempre el mejor amigo de los niños y de todos los hombres, porque sabe escuchar y atender a nuestras necesidades, y porque se ofrece a todos en un trozo de pan y en un poco de vino, para alimentarnos y alegrarnos en nuestra vida. Nuestra presencia en esta Eucaristía queremos que sea de tal forma que aprendamos a vivir más y más unidos a Jesús, el Señor, no sólo hoy sino durante toda la vida. Por eso queremos pedirle también a la Virgen, nuestra Madre, que nos acompañe, que nos ayude siempre a encontrar a Jesús en cualquier circunstancia y a que crezcamos juntos en el amor a Dios y a los hombres.


Queridos niños: En este día vais a cumplir una promesa delante del Señor. El día de vuestro bautismo empezásteis a ser hijos de Dios. Érais tan pequeños que vuestros padres y padrinos en vuestro nombre prometieron que renunciábais al mal, al egoísmo y a la mentira y os entregábais a Jesucristo para siempre.


La Primera Comunión SI es una fiesta de importancia capital en el proceso de maduración y vivencia cristiana de nuestros niños. Jesús, que nos ha hecho el gran regalo de quedarse con nosotros en la Eucaristía y dársenos en comida: «Tomad y comed, eso es mi cuerpo. Tomad y bebed, ésta es mi sangre», llega al corazón y a la vida de nuestros niños. El anhelo y el gozo de los pequeños, alimentado durante los años de preparación y catequesis, se ve cumplido.

La Primera Comunión SI es el comienzo de una participación más plena y más constante en la Eucaristía de la comunidad. Desde este día, y acompañados por su familia, los niños que han comulgado deben acudir, todos los Domingos y otras fiestas, a recibir a Jesús, para crecer en la amistad con Él y para que no dejen de hacer el bien a los demás como lo hacía Jesús y como les ha dicho el Párroco en su Homilía.


La Primera Comunión SI es un momento oportuno para intensificar la vida de comunión y fraternidad en el corazón y en los comportamientos de nuestros niños. La participación en la mesa del altar, la comunión de todos de mismo y único pan, debe fortalecer nuestra condición de hermandad, de miembros de la misma familia. Comulgar a Jesús implica comulgar también con los demás, especialmente con los más pobres, para ayudarles y socorrerles en todo lo necesario.


Felicidades a todas las familias palmerinas que tienen hoy la dicha de celebrar con sus hijos/as la Primera Comunión. Que Dios les bendiga a todos/as.


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JOLABE
   

jueves, 29 de marzo de 2018

JUEVES SANTO 2018 EN LA PALMA DEL CONDADO


Celebramos hoy uno de esos tres jueves que antaño tenía el año que reluce más que el sol: el Jueves Santo.

En el Jueves Santo se celebra:

-La Última Cena.
-El Lavatorio de los pies,
-La institución de la Eucaristía y del Sacerdocio.
-La Oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní y su prendimiento.
-El día del Amor Fraterno: día de la Caridad.


En la mañana de este día, en todas las catedrales de cada diócesis, el obispo reúne a los sacerdotes en torno al Altar y, en una Misa Solemne llamada Santa Misa Crismal, se consagran los Santos Óleos que se usan en los Sacramentos del Bautismo, Confirmación, Orden Sacerdotal y Unción de los Enfermos. Aunque en algunos lugares por razones pastorales se celebra en algunos de los tres días anteriores, como ocurre en nuestra Diócesis.

En la Misa vespertina, antes del ofertorio, el sacerdote celebrante toma una toalla, una jofaina y palangana con agua y lava los pies de doce varones, recordando el mismo gesto de Jesús con sus apóstoles en la Última Cena.


Este es el día en que se instituyó la Eucaristía, el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo bajo las especies de pan y vino. Cristo tuvo la Última Cena con sus Apóstoles y por el gran amor que nos tiene, se quedó con nosotros realmente presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en la Sagrada Eucaristía, para guiarnos en el camino de la salvación. Todos estamos invitados a celebrar el Santo Sacrificio de la Misa, memorial de  la Cena del Señor instituida por Jesús. Esta noche santa, Cristo nos deja su Cuerpo y su Sangre. Revivamos este gran don y comprometámonos a servir a nuestros hermanos.


En la Santa Misa Solemne de la Cena del Señor se proclama el Evangelio del Lavoratorio de los Pies. Jesucristo en este pasaje del Evangelio nos enseña a servir con humildad y de corazón a los demás. Éste es el mejor camino para seguir a Jesús y para demostrarle nuestra fe en Él. Recordar que ésta no es la única vez que Jesús nos habla acerca del servicio. Debemos procurar esta virtud para nuestra vida de todos los días. Vivir como servidores unos de otros.

En la Santa Misa y en la Hora Santa se recuerda lo que Jesús sentía en estos momentos: su miedo, la angustia ante la muerte, la tristeza por ser traicionado, su soledad, su compromiso por cumplir la voluntad de Dios, su obediencia a Dios Padre y su confianza en Él. Las virtudes que nos enseña Jesús este día, entre otras, son la obediencia, la generosidad y la humildad.



También hoy se acostumbra, después de celebrada la Santa Misa vespertina de la Cena del Señor, trasladar al Santísimo Sacramento al Monumento para resaltar la presencia real de Cristo en la Eucaristía en el día de su institución y se expone en dicho lugar preciosa y maravillosamente adornado de una manera solemne para la adoración de los fieles. La Iglesia nos aconseja dedicar esta tarde o noche un momento de adoración y de agradecimiento a Jesús Sacramentado, para acompañarlo en la oración del huerto. Es por esta razón que las Iglesias preparan sus Monumentos. Éste es un día solemne e importantísimo.


En la visita de los monumentos, se acostumbra llevar a cabo una breve oración en la que se dan gracias al Señor por todo su amor al quedarse con nosotros. Esto se hace en siete monumentos diferentes y simboliza el ir y venir de Jesús en la noche de la traición. 

Que hoy sea un día para que acompañemos a Jesús en el comienzo de su Pasión en el que se nos queda Sacramentado en el Santísimo Sacramento del Altar, sin duda, el mejor de sus regalos hasta que vuelva glorioso al final de los tiempos.


FELIZ DÍA DEL AMOR FRATERNO: JUEVES SANTO EN LA PALMA DEL CONDADO…


(Fuente consultada: Whatsapp - D. Pedro López, sacerdote y amigo)


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JOLABE


domingo, 25 de marzo de 2018

FELIZ DOMINGO DE RAMOS, COMIENZO DE LA SEMANA DE PASIÓN DEL SEÑOR


Domingo de Ramos en la Pasión del Señor: Éste es el título que, después del Concilio Vaticano II, se atribuye al domingo último de Cuaresma y que abre solemnemente la Semana Santa con el recuerdo de las palmas y de la Pasión. Así han quedado, sintetizando los dos aspectos más importantes conmemorados en la Liturgia romana actual de este día. Comenzamos hoy la Semana Santa, la Semana más Sagrada y Solemne de todo el año cristiano, con el Domingo de Ramos.



Hoy Domingo de Ramos, a las diez de la mañana, la procesión de palmas saldrá por la calles de La Palma. Un recorrido que se inicia en el convento de las Hermanas de la Cruz y concluye en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista. Será el momento en el que luzcan las palmas artísticas y trenzadas a mano que han elaborado la Asociación de Belenistas El Templo. De la ciudad de este arte, Elche, se han traído los palmerinos los conocimientos necesarios para hacer estas ornamentales piezas que lucirán el alcalde, el párroco, los Hermanos Mayores y Presidentes de las diferentes Hermandades palmerinas y los fieles que acompañan.

En total serán unas 20 palmas rizadas las que lucirán en el cortejo de este año. Son obras de arte efímeras que apenas lucen unas horas la mañana de este Domingo de Ramos pero que conllevan un trabajo y una dedicación de muchas horas.

Cuando llegaba a Jerusalén para celebrar la Pascua, Jesús les pidió a sus discípulos traer un pollino y lo montó. Antes de entrar en Jerusalén, la gente tendía sus mantos por el camino y otros cortaban ramas de árboles alfombrando el paso, tal como acostumbraban saludar y recibir a los reyes. Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban:
"¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!"


Entró a la ciudad santa de Jerusalén, que era la ciudad más importante y sagrada y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Ésta fue su entrada triunfal.

La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, y con el mismo interés en seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros que había realizado el Maestro y habían escuchado sus parábolas, sus mensajes, su doctrina. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.

Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su Pasión y muerte de Cruz. Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar en Jerusalén. Este misterio de la vida del Señor que hoy celebramos es una oportunidad para proclamar a Jesús como el Rey y centro de nuestras vidas. 

Debemos mezclarnos con esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir no sólo con los labios sino también con el corazón “Viva mi Cristo, Viva mi Rey...” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el Rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra Patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro Dios y Señor en todos los momentos de nuestra vida.

Hoy la Santa Misa se inicia con la bendición y procesión de los ramos. Nosotros recibimos los ramos bendecidos y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. Luego se comienza la Santa Misa. Y se proclama el Evangelio de la Pasión de Cristo. Al terminar la Santa Misa, nos llevamos los ramos benditos a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlos en nuestras ventanas o balcones. Esta práctica piadosa se realiza para que nos ayude a  recordar que Jesús es nuestro Rey y que debemos seguirlo siempre con valentía y fidelidad.

Que los Sagrados Corazones de Jesús y María nos concedan un buen Domingo de Ramos, una feliz Semana Santa y una espléndida Pascua de Resurrección del Señor…





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JOLABE

jueves, 22 de marzo de 2018

SEMANA SANTA 2018 EN LA PALMA DEL CONDADO


Estamos próximos a vivir uno de los momentos más intensos y significativos de nuestro calendario litúrgico: la Semana Santa. Así, en medio del ajetreo propio de este mes, con un sinnúmero de actividades y grandes desafíos por delante, la Iglesia nos ofrece la excelente oportunidad de celebrar los misterios de la salvación realizados por Cristo en los últimos días de su vida.

Excelente oportunidad, además, para que todos los cristianos celebremos con fe y devoción la muerte y resurrección de Jesús, hechos centrales de nuestra fe que, una vez más, se reactualizan en el largo recorrido de estos 2018 años de historia.

Se inician las celebraciones con el Solemne Vía Crucis Parroquial. Es así como, además, los fieles peregrinamos, con devoción, siguiendo las estaciones del Vía Crucis por las calles de nuestro pueblo, (lo que significa acompañar al Señor en el camino de la cruz).

Domingo de Ramos
Como todos sabemos, la Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos. En este día celebramos la entrada triunfal de Cristo a Jerusalén. Jesús, "llegada la hora" decide partir a Jerusalén. El se presenta como lo anunciaron los profetas: "Aquí viene tu Rey, Él es Santo y victorioso, humilde, y va montado sobre un asno..." Es el Rey de paz prometido por Zacarías (9, 9-10).

Así, montado en un asno, Jesús hace su entrada como la del Siervo que camina hacia la muerte y la del Señor que va a ser glorificado, precisamente por esto se usa el color rojo en las vestiduras. No se trata de un mero hecho anecdótico sino de un acontecimiento lleno de sentido que, sin duda, le dará significado a la semana.

Es importante que tengamos presente que este Domingo es parte de la Cuaresma (la Cuaresma continua hasta Jueves Santo) y que en él se sintetiza toda la dinámica del Misterio Pascual. La Pasión y Muerte en el Evangelio y la Resurrección que se simboliza en la entrada triunfal del Señor. Es fundamental, además, que los fieles, que en este día llegan en abundancia, capten de manera clara, la fuerza celebrativa que tiene este día.

La procesión de las palmas y olivo, y la aclamación viene a simbolizar la victoria del Señor por lo tanto, al igual que hicieron los niños hebreos cantando el festivo Hosanna, hoy nosotros salimos al encuentro de Jesús aclamando al Hijo de David, al Rey de Reyes. (Cf. Misal Romano n° 16). Precisamente las palmas y los ramos, más que objetos benditos, son para aclamar al Señor. De hecho la bendición de los ramos es secundaria en relación a la procesión. No olvidemos que el Domingo de Ramos puede ser un muy buen comienzo para vivir intensamente la Semana Santa y, especialmente, la vigilia de la Resurrección de Cristo.

Por la tarde, procesión de la Hdad. del Cristo del Perdón que hace su salida desde la Ermita de San Sebastián.

MARTES SANTO
Por la mañana del martes, todos los sacerdotes de nuestra Diócesis, se reúnen en la Iglesia Catedral de Huelva para celebrar la Misa Crismal. En esa ocasión, con la presencia del Sr. Obispo, y rodeados de fieles, renuevan sus promesas sacerdotales, dando un claro sentido de unión eclesial en torno al Obispo. No olvidemos que este día se recuerda la institución del sacerdocio.

En esa misma celebración se bendicen los santos óleos con los que serán ungidos los niños que recibirán su bautismo, los enfermos y quienes celebren el sacramento de la Confirmación durante el año.

Por la tarde, procesión de la Hdad. de Ntro. Padre Jesús Cautivo, que hace su estación de Penitencia saliendo desde la Parroquia.

Jueves Santo
Es un día particularmente especial ya que, además de culminar la Cuaresma, nos introducimos en los tres días más importantes del año litúrgico, en lo que llamamos el Triduo Pascual. Por la tarde se celebra en nuestra Parroquia la llamada Misa “En la Cena del Señor”. Se celebra la Eucaristía que viene a evocar la Ultima Cena en la cual Jesucristo, en medio de la comida Pascual, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y el vino. Al mismo tiempo, Jesús se muestra servidor de los hombres a través del hermoso signo del lavado de los pies. Un signo profundo y sencillo que, hoy, me parece conveniente mantener como una actitud de servicio y entrega a los demás. En esta línea, también se destacan otros gestos importantes como la presentación de los dones, la ayuda fraterna, el gesto de paz, la solidaridad con los más pobres, etc.

Finalmente, el Jueves Santo por la noche se realiza una vigilia de oración, en el Sagrario Parroquial, en torno a la reserva de la Eucaristía. Aquí, ante el Señor presente en el Pan consagrado, el silencio y la meditación adquieren gran importancia tanto en lo personal como en lo comunitario.

Viernes Santo
En la madrugada de este día hace su Estación de Penitencia la Hdad. de Ntro. Padre Jesús Nazareno, que realiza su salida procesional desde El Valle.

Es el día de la Pasión de Jesús en donde ha sido inmolada nuestra víctima Pascual: Cristo (1 Cor. 5, 7). Es la Pasión del hombre abandonado, humillado y flagelado. Por la tarde, juntos en comunidad, proclamamos la Pasión del Señor y adoramos su cruz como primer acto del Misterio Pascual. La cruz es la victoria del amor y la esperanza de la Resurrección. De este modo nos unimos al dolor y la Pasión de Cristo.

Este día no hay celebración eucarística. Se distribuye a los fieles la comunión reservada del día anterior durante la celebración de la Pasión, con excepción de los enfermos que pueden recibirla a cualquier hora del día (Cf. Misal Romano, Viernes Santo de la Pasión nn° 1. 3.).

En síntesis, el Viernes Santo celebramos la Pasión y muerte de Jesús por medio de la Palabra, por la Adoración de la Cruz y la Comunión Eucarística. Usamos el color rojo del mártir que da su vida por salvarnos a todos, no el morado ya que la Cuaresma terminó el día anterior. No hay flores, música ni grandes luces. La fiesta, el Gloria, por fin, viene mañana con la Vigilia Pascual.

Sábado Santo
Se trata de un día de silencio, no hay celebración eucarística. Continuamos la oración y la meditación del día anterior. El dolor de Cristo es también dolor de la Iglesia. Es un silencio lleno de sentido. El sagrario está vacío, no hay música ni flores. La Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor esperando en la oración y el ayuno su Resurrección.

Domingo de Pascua
Llegamos a la celebración más grande e importante que tenemos los cristianos: la Pascua. Es una "noche de vela”, (de ahí la palabra vigilia) en honor al Señor" (Ex 12, 42). El gran San Agustín la menciona como "la madre de todas las santas vigilias". Durante ella, la Iglesia espera la Resurrección del Señor en la llamada Vigilia de la Resurrección. 

Con la llegada del nuevo día, culminamos la larga espera de la Cuaresma. Juntos celebramos el paso de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida. La Iglesia entera proclama que Jesucristo ha resucitado. Ese amanecer del nuevo día, el Señor nos ilumina con su Gloria. Encendemos el Cirio Pascual. Recorremos la Historia de la Salvación a través de nueve lecturas bíblicas. Renovamos nuestras promesas bautismales y celebramos esa misma salvación en los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.

A partir del Domingo de Resurrección, la Iglesia nos invita a celebrar con alegría los cincuenta días de la Pascua hasta Pentecostés como si se tratase de un solo día de fiesta, como un gran Domingo (Cf. Misal Romano, año litúrgico n°22).

Desde este Blog Parroquial os invito a prepararnos responsablemente para vivir, con una profunda fe, la gran riqueza que estos días nos traen. 

Lo fundamental es que el Señor ha resucitado, ha vencido a la muerte y nos acompaña hasta el final de los tiempos. Gracias, Señor por todo lo que nos das cada día de nuestra vida...

 ¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN PARA TODOS/AS!




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JOLABE