domingo, 10 de abril de 2016

ELEMENTOS DE LA LITURGIA I - MATERIALES C (Los vasos y objetos)

El templo es como el palacio de Dios, el Sagrario su recámara y como su sala de recepción; el cáliz, la patena, el copón, y la custodia son a modo de vajilla de Su mesa eucarística. El templo todo, y el altar y el Sagrario en especial, son santos; pero santos y dignos de todo respeto son asimismo los Vasos sagrados.
Los Vasos sagrados propiamente dichos son cuatro. Dos de ellos: el cáliz y la patena se usan para la celebración del Santo Sacrificio de la Misa; los otros dos: el copón y la custodia con su viril, sirven para conservar, trasladar o exponer el Santísimo Sacramento. Vaso subsidiario es la cajita usada para llevar la comunión a los enfermos.
A otro nivel, son también vasos del culto: las crismeras, las vinajeras y el vasito de las abluciones. A ellos podemos agregar algunos otros utensilios: acetre, incensario con la naveta, porta­paz, campanas  y campanillas, y las diferentes clases de bandejas.
Los Vasos sagrados han de ser bendecidos o consagrados, según los ritos prescritos en los libros litúrgicos.

1. CÁLIZ
El primer Cáliz fue el que usó Nuestro Señor en la última Cena, al instituir la Eucaristía. Actualmente, los vasos sagrados deben ser de materiales só­lidos y que se consideren nobles, según la estima común de cada región, y con preferencias irrompibles e incorruptibles. Los cá­lices y demás vasos destinados a recibir la Sangre del Señor deben tener la copa de metal de suerte que no absorba los líquidos, aunque el pie puede ser de materiales sólidos y dignos (Mi­sal, n. 290-91) Los vasos sagrados metálicos llevan, por lo general, dorada la parte interior, en el caso en que los materiales puedan oxidar-se; Pero si el material es inoxidable, o de oro noble, no hace falta el baño de oro (ib. n. 294) En cuanto a la forma, con tal que sean adecuados para su uso litúrgico correspondiente, puede el artista crearlos como me­jor responda a las costumbres de cada región, siempre dentro de lo admitido por el episcopado. Si es verdad que hay cálices modernos preciosos, también abundan demasiado los raros y de dudosa belleza y seguridad funcional.

2. PATENA
Es un complemento del Cáliz. Sobre ella dice el actual Misal: “Para consagrar las hostias puede conveniente­mente usarse una patena más grande, en la cual se deposite el pan tanto del celebrante como de los ministros y de los fieles” (n. 293). Por lo tanto, su tamaño dependerá de la afluencia de comulgantes; y también el número, si la comunión ha de ser administrada por varios sacerdotes o diáconos. No obstante, ad­viértase que siempre el copón queda como vaso sagrado, también para la comunión. Antiguamente las patenas eran de cuatro cla­ses, lo mismo que los cálices: sacrificiales, ministeriales, ofren­darías y crismales, y servían para idénticos ministerios. Las actuales van tomando formas diversas.

3. ACCESORIOS DE CÁLIZ Y PATENA

Corporal: lienzo cuadrado que se extiende en el centro del altar y sobre el cual se depositan el cáliz y la patena o el copón. También se pone debajo de la custodia durante la Exposición del Santísimo.

Palia: paño almidonado para tapar el cáliz y la patena.

Purificador: Pequeño paño blanco para limpiar el cáliz, la patena y el copón.


4. COPÓN (ciborio)

Vaso con tapa en que se conservan las Sagradas Hostias, para poder llevarlas a los enfermos y  para distribuir a los fieles la sagrada Comunión. Se guarda en El Sagrario. En la actualidad los copones suelen ser de menos estatura que los cálices para distinguirlos de estos.
Velo (Conopeo): Tela que recubre el Copón en el Sagrario.




5. COPÓN-PATENA
Vaso sagrado en que se contienen las Sagradas Formas para distribuirlas a los fieles.


6. CUSTODIA 
La custodia se le llama también ostentorio u ostensorium del latín ostentāre (Mostrar). En el culto católico, es la pieza de oro, u otro metal precioso, donde se coloca la hostia, después de consagrada, para adoración de los fieles. Sus formas son distintas, pero una de las más comunes es la de sol. Tienen su origen en la institución de la fiesta llamada del Corpus a mediados del siglo XIII. Se emplearon para dicho objeto al principio imágenes, cruces, relicarios y ciborios acomodándolos a su nuevo destino. Pero desde mediados del siglo XV se adoptó la forma de torrecilla o templete ojival (casi siempre de plata) sostenido por una base artística quedando en medio una lúnula o viril de plata u oro para colocar en él visiblemente la hostia. En la época del Renacimiento se construyeron asimismo en forma de templete pero de estilo romano y desde fines del siglo XVI se empiezan a dar las que hoy están más en uso en forma de sol radiante, las cuales en el siglo XVIII llevan círculos de cabecitas de ángeles rodeando al viril central. 
Las mayores y más artísticas custodias del mundo se encuentran en las catedrales de España y entre ellas, destacan las de la familia Arfe. Enrique de Arfe es el autor de la que probablemente sea la más famosa, la de Toledo, mientras que su nieto, Juan de Arfe, esculpió las de Ávila (de formas achatadas), la de Sevilla (que mide más de tres metros y tiene como temática la teología) y la Valladolid, llamada "de Adán y Eva en el Jardín del Edén", debido a que es la escena que aparece en su cuerpo inferior.

7. VIRIL 
Es un habitáculo, generalmente de cristal y redondo, decorado con metales y piedras preciosas, destinado a encerrar la Sagrada Forma y que se coloca en la parte superior central de la custodia (u ostensorio) para la exposición del Santísimo. Si guarda reliquias, se coloca en un relicario. En cierta medida puede ser considerado como una custodia pequeña que se coloca dentro de otra más grande. También es denominado luneta. Debido al contacto directo que guarda con la Sagrada Forma, suele ser la parte más rica y mejor cuidada de los ostensorios.



8. LUNETA
Pieza de oro, o dorada, en que se encierra la Sagrada Hostia para ser expuesta.



9. PORTAVIRIL
Caja redonda donde se guarda el viril de la custodia.




10. PORTAVIÁTICO (píxide)

Cajita redonda donde se colocan las sagradas formas para llevar a los enfermos y moribundos. El sacerdote la coloca en una bolsa de seda con un cordón que se cuelga del cuello.


11. PATENA PARA LA COMUNIÓN 
Se sigue utilizando en muchas iglesias. Tiene por finalidad evitar que, por descuido, pueda caer alguna Forma Consagrada al suelo. Es necesaria cuando la Eucaristía se administra por intinción, para evitar que puedan caer gotas de la Preciosa Sangre. Es una muestra de fe, delicadeza y amor con Nuestro Señor Sacramentado.

12. VINAJERAS
Son dos pequeñas jarritas en las que se pone el vino y el agua necesarios para la Misa. El sacerdote mezcla con el vino unas gotas de agua. Puede usarse para ello una cucharilla.
Las vinajeras son de cristal o vidrio, por razón de limpieza y para que el sacerdote pueda identificar el agua y el vino. Pueden ser de plata, bronce o estaño.


13. LAVABO

Jarra y jofaina que se usan para lavase el sacerdote las manos después del ofertorio. Para el Lavabo se necesita: una jarrita con agua; un recipiente o aguamanil para recogerla; y un Manutergio, para que el sacerdote se seque las manos.





14. VSACULUM
Vaso litúrgico con agua, generalmente esta en el tabernáculo, se utiliza para lavar los dedos de los  que distribuyen la Sagrada Comunión.


15. RELICARIO
La caja o estuche para guardar reliquias o recuerdos de los santos y exponerlas a la veneración de los fieles. 
La palabra reliquia viene de restos; la reliquia de los Santos son los restos del cuerpo o de una vestimenta de quien fuera un Santo, es decir, alguien que vivió en serio en Mensaje Evangélico y se jugó la vida de manera heroica, por el Señor.
La veneración a las reliquias comenzó a darse muy fuertemente con el culto de los mártires, durante el periodo de las persecuciones, en las catacumbas.
Las catacumbas eran cementerios donde eran enterrados los cristianos. En ese lugar se sentían más protegidos para celebrar la Eucaristía y también allí guardaban, celosamente, para la veneración de los fieles las reliquias de aquellos que habían sido martirizados.
  
Esta veneración de los restos se fue ampliando en la Iglesia a todos los que de, una manera u otra se les consideró 
santos
reliquias de la primera clase - En esta clasificación se encuentran los cuerpos de personas santas o cualquiera de sus partes integrantes, como miembros, cenizas y huesos.
reliquias de la segunda clase - Son los objetos que han entrado en contacto físico con santos vivientes y han santificado por eso, los instrumentos que han tocado los   santos. (por ejemplo, los instrumentos con los que un mártir fue torturado, las cadenas que los  limitaron, la ropa que él llevó, los objetos él usó).
reliquias de la tercera clase - Son los pedazos de tela que se ha tocado a una reliquia de la primera clase. 


16. CRISMERAS
Recipiente o ampolla donde se guardan los óleos tanto el crisma, como el óleo de los catecúmenos o el de los enfermos.




17. INCENSARIO (turíbulo)
El recipiente que sirve para ofrecer el incienso. Se sostiene con trescadenas y contiene un pequeño brasero en el que se ponen los carbones encendidos sobre los que sedeposita el incienso para que al quemarse desprenda su aroma. Está cubierto con una tapadera que subey baja mediante una cuarta cadena.
Incienso - Resinas aromáticas, en forma granulada o en polvo, que se queman en el incensario durante algunas liturgias. Su humo tiene fragancia. Cuando se bendicen son un sacramental. Quema incienso significa celo y fervor; su fragancia: virtud; el humo que se eleva: las oraciones que ascienden al cielo. Se usa en la Misa para el libro de los Evangelios, el altar, el pueblo de Dios, los ministros y el pan y el vino. Se usa también en la bendición con el Santísimo, en procesiones. 

18. NAVETA
Recipiente, muchas veces en forma de pequeña nave, para el incienso que se utiliza en las ceremonias. Una cucharilla en su interior nos ayudará a echar el incienso sobre el carbón ardiendo.




19. ACETRE
Caldero de agua bendita que se usa para las aspersiones litúrgicas. El agua se recoge del acetre y se dispersa con el hisopo.




20. HISOPO
Utensilio con que se esparce el agua bendita, consistente en un mango que lleva en su extremo un manojo de cerdas o una bola metálica hueca y agujereada para sostener el agua. Se usa con el acetre.

21. CAMPANILLA
Para la atención piadosa y unión de corazones de la asamblea participante. Se usa en el momento de la consagración en las santas misas, para centrar la atención de los que participan en la celebración eucarística.






22. MATRACAS
Durante la Semana Santa las campanas representarían a los Apóstoles, quienes enmudecieron y desaparecieron en los días de la Pasión de Cristo. Es por esto, que debían dejar de sonar, las campanas, y sólo hablar los leños, en recuerdo del árbol de la cruz, donde murió Cristo. Es aquí donde encontramos el uso de instrumentos de madera incorporados a la liturgia de la Semana Santa con una función determinada.


23. LUMINARIA
Es una lamparita, vela o lámpara de aceite (también eléctrica) que debe arder continuamente junto al sagrario, para recordar que Jesucristo está sacramentalmente allí y significa el amor vigilante de Dios.


24. VELAS DE ALTAR
Las luces vienen de la época de las catacumbas, donde por la oscuridad se tenía que usar antorchas fijas en la bóveda cerca al altar. El uso de estas luces tenían la intención de honrar la luz verdadera que es Cristo. En el siglo XII se ponen las luces en el altar y hacia el siglo XVI se hace obligatorio tener luces en el altar para la celebración. Se le ha dado varios simbolismos a estas luces: la de la izquierda representaría a los santos del Antiguo Testamento y la de la derecha a los santos del Nuevo Testamento. Además, estas luces representarían a los serafines que Isaías escuchó cantar el Santo (Is 6, 1-3). La luz también refiere a la actitud que el cristiano debe mantener en su vida diaria ""Ustedes son la luz del mundo..." (Mt 5, 14; Ef 5, 8).

25. CIRIO PASCUAL
Es el símbolo más destacado del Tiempo Pascual. La palabra "cirio" viene del latín "cereus", de cera. El producto de las abejas. El cirio más importante es el que se enciende en la vigilia Pascual como símbolo de cristo – Luz, y que se sitúa sobre una elegante columna o candelabro adornado.
El Cirio Pascual es ya desde los primeros siglos uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia. En medio de la oscuridad (toda la celebración se hace de noche y empieza con las luces apagadas), de una hoguera previamente preparada se enciende el Cirio, que tiene una inscripción en forma de cruz, acompañada de la fecha del año y de las letras Alfa y Omega, la primera y la última del alfabeto griego, para indicar que la Pascua del Señor Jesús, principio y fin del tiempo y de la eternidad, nos alcanza con fuerza nueva en el año concreto que vivimos. Al Cirio Pascual se le incrusta en la cera cinco granos de incienso, simbolizando las cinco llagas santas u gloriosas del Señor en la Cruz. El Cirio Pascual estará encendido en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena pascual, hasta la tarde del domingo de Pentecostés. 

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